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Libro "La No conformidad y los arrebañados"

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31/5/16

El Mal no existe

Decir que la causa de las guerras es la economía, es como decir que la razón por la que un ladrón te mata es porque necesitaba tus zapatillas. Decir que la causa de los asesinatos es la violencia, es decir que la causa por la que tu pareja te engaña es porque tenía un deseo sexual incontenible.  La causa es la decisión inconsciente de las personas.
Decir que la maldad existe, es seguir justificando la pasividad ante todas las violencias, guerras, e injusticias, es revolcarse en la comodidad de no tener que hacerse responsable.
¿Responsable de qué? De que todos somos el mundo.
La responsabilidad hay que comprenderla sin incluir la culpa. Cuando un mal nos cae encima, no es nuestra culpa, pero sí nuestra responsabilidad. Es difícil aceptar que el auto que nos atropelló, no lleva toda culpa y responsabilidad, y el hecho mismo, separandolo de toda realidad, quizá asi sea, quizá sí sea %100 responsables de nuestro accidente. Pero la realidad no esta fragmentada, nuestra mirada lo esta. La sociedad es un organismo y nosotros sus células.
No sabes si el conductor de ese auto creció escuchando cosas como “las corridas te hacen mas hombre”, y vos te pasaste la vida festejando, o alentando la mentalidad de ese tipo. Quizá  estaba borracho, y siempre decis que podes tomar y manejar sin problemas, perpetuando la conducta. Los “quizá” son miles, y a modo organizativo, el accidente hay que facturarselo a alguien, pero ningún acto es una isla…
La vez que no te alzaste ante una injusticia, diste tu voto para que eso continúe para todos en todo lugar. Cada vez que expresaste un prejuicio, una agresión, emitiste una señal a favor de todo prejuicio y toda agresión. Así es como funciona.
Actualmente, este organismo social esta invadido por el cáncer de la inconsciencia, por eso los que suelen sufrir mas son sus partes sanas, porque el efecto domino esta a favor de la enfermedad, intenta derribarnos a todos.
El mal, el diablo, la única causa de todas las acciones que acarrean dolor, es la falta de consciencia de esta perspectiva que suelen llamar “mas amplia”, ver y comprender cosas y personas que estan mas alla de nuestro pequeño círculo. Enfrentar el dato troncal que el espejo nos devuelve: lo que haces a los demás te lo haces a vos mismo porque estamos todos en el mismo barco. Cuando decidís ser un problema para alguien, te volves un problema para vos mismo y tu entorno te devuelve más problemas. Cuando decidís vivir sanamente, tu entorno se beneficia y te devuelve mas equilibro. Ese ir y venir es nuestra responsabilidad.
Es mucho pedir que la mayoría tenga esta consciencia menos egotista, porque a duras penas se conocen a sí mismos, y la gran parte hace cualquier cosa para distraerse, todo el tiempo, de pasar un rato consigo mismo.
La gente no es mala, es inconsciente. Se habrán convencido muy bien de que sus juegos, crueles a la viste de la mayoría, infantiles a la vista de evolución, están justificados por alguna o varias emociones que los dominan, o razones falaces.
La inconsciencia se caracteriza por ser incapaz de mirarse al espejo.
El ser inconsciente, cual animal, actúa por impulsos primarios, no tiene ningún control sobre si mismo. El hombre, al estar dotado de razonamiento, el naufragio caótico en sus emociones, le generan un mar de pensamientos auto destructivos, deformados. El hombre así enfermo, con la ilusión de tener dominio emocional y el apoyo de la lógica, cae directo a su infierno. Es desde ese infierno que proyecta sus fracasos y penas en los demás, distorcionandolo todo, y dando nacimiento a la maldad.
Con la memoria completamente invertida, quizá a modo de recurso de defensa, ya que a estas alturas enfrentarse a sí mismo le representaría un escenario incapaz de sopesar, encara al mundo como artífice de sus males. Siente que el mundo le debe algo, porque la vez que intento dar algo, las cosas no salieron como quería. Y siempre es más fácil apuntar el dedo y ser victima, que comprender, aprender y evolucionar. La incapacidad de estos pocos, representa el mal para el resto. Ahh pero el resto no es bueno por no ser malo. Es la parálisis de los “buenos” el suelo fértil para toda enfermedad.
Las guerras no ocurren a causa de la economía, ni una nación entra en crisis por una pequeña clase política. Todo tipo de violencia aparece cuando el ser humano pierde consciencia de si mismo. Son las personas involucradas las que a falta de compostura emocional, racionalidad, y crecimiento individual,  deciden llevar una situación, real o imaginaria, al territorio de la maldad. Y somos el 99% los que tenemos la responsabilidad de dejar de dormir como imbéciles ante la inconsciencia de los cobardes.
Pelear contra el mal es pelear contra una ausencia, no se puede ganar, porque el mal no existe, es la FALTA de otra cosa lo que genera el mal, entonces, el camino para erradicar el mal es encontrar esa cosa: CONSCIENCIA.
En nuestra cultura se nos enseña a pelear contra la nada, esto es, lidiando siempre con los síntomas, la economía, el ladrón, el estres, el “enemigo”, etc. Ya es hora de dejar de ser una especie tan pendeja y resolver la raiz de todos los males.

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